Balance de comprobación en contabilidad

El balance de comprobación o balance de sumas y saldos 


 Se llama Balance de Comprobación, al Estado Financiero más elemental que representa una situación de equilibrio entre cargos y abonos, el Balance de Comprobación no indicará errores como:

 

a)    Las omisiones de pases de asientos del  Diario al Mayor.

b)    Cargos hechos a una cuenta en lugar de a otra.

c)    Abonos efectuados a una cuenta, en lugar de la correcta.  

 

   Este balance sirve para comprobar que la suma de los saldos deudores y acreedores de todas las cuentas que han intervenido en la Contabilidad, totalicen valores iguales, de ser así se tendrá la certeza de que el proceso estuvo bien realizado, caso contrario hay necesidad de volver a revisar el proceso de mayorización hasta que los totales cuadren, es decir totalicen cifras iguales.

     Un Balance de Comprobación tiene dos partes básicas:

              a)  Encabezado: Identifica el estado financiero a través de sus elementos.

      b) Cuerpo: es su parte más amplia e informativa, dado que en ella se detallan las partidas o cuentas que han intervenido en la Contabilización.


Encabezamiento:

Se trata de la información de carácter general que precede al contenido del mismo y dentro del cual tenemos:

  •        Nombre del propietario o empresa
  • –   Identificación del estado al cual se refiere
  • –   Ejercicio al cual corresponde el mismo

 

Ejemplo:

 

La Morena, C. A.

Balance de Comprobación

Del 01-01-99 Al 31-12-99

Cuerpo:

El cuerpo del Balance de Comprobación puede presentarse en dos formas:

  • Balance de Comprobación por Totales.
  • Balance de Comprobación por saldos.

     Balance de Comprobación por Totales: una vez registradas las operaciones de un período, por ejemplo un mes, habiendo realizado los pases al  Mayor General, procedemos a determinar el total de cargos y el total de abonos de cada una de las cuentas que forman el mayor general, finalizado esto, formulamos el Balance de Comprobación a esa fecha, colocando los nombres de las cuentas y seguidamente los totales de sus cargos (Debe) y los totales de sus abonos (Haber); completada la relación sumamos todos los cargos, todos los abonos y necesariamente estos deben ser iguales.


EJEMPLO:






La importancia de la estructura

Además de todo lo expuesto no podemos pasar por alto el hecho de que todo balance de comprobación tiene que contar con una estructura clara, concisa y fácilmente comprensible. De esta manera, se establece que siempre aquel tiene que contar con los siguientes apartados en pro de su claridad: cuenta, sumas debe, sumas haber, saldo debe y saldo haber.

Asimismo, una vez tenidos en cuenta todos estos elementos que dan estructura al balance que nos ocupa, se debe proceder a su elaboración que se compone de dos pasos básicamente: el realizar todas las sumas para cada cuenta de las anotaciones, tanto las del deber como las del haber, y lograr el correspondiente saldo para los dos mencionados apartados también.

Es decir, la elaboración de un balance de comprobación comienza con la realización de las sumas de las anotaciones de cada cuenta, tanto en el debe como en el haber. En el paso siguiente, se obtiene el saldo de cada cuenta (la diferencia entre el debe y el haber). Por último, las sumas y los saldos obtenidos se trasladan al balance.

Por lo general, el balance de comprobación es un documento voluntario para el empresario, aunque recomendable para que éste pueda conocer con precisión el estado financiero de su empresa sin necesidad de arrastrar errores hasta la elaboración de las cuentas anuales.

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